Esta
localidad campestre es ideal para un escape de un fin de
semana, una reunión familiar, un retiro en el campo
o vacaciones en cualquier temporada.
Construida en los 1860, esta centenaria hacienda de dos
pisos al estilo Georgiano está rodeada por pinos
y árboles de madera dura bien desarrollados. La casa
ha sido renovada pero mantiene su histórico encanto
campechano siendo propiedad y operada por descendientes
del dueño original, William Armstrong.
Está situada en una granja de doscientos acres,
lejos del tráfico y el apuro de la ciudad. Sin embargo,
a solo minutos de: playas, marina, centros de compra, campos
de golf, teatro, casas de vino, antigüedades, parques,
buena comida, mercados agropecuarios, galerías de
arte, sitios históricos y mucho más.